Características, colores y acabados del mármol travertino

El travertino es una variedad del mármol que destaca por su enorme resistencia, durabilidad y belleza, ya que pocas veces podemos encontrar en la naturaleza semejantes veteados y magníficas tonalidades, capaces de iluminar por completo cualquier estancia y proporcionarle una mayor amplitud y majestuosidad. En la entrada de hoy vamos a hablar de los principales colores y acabados del travertino que podemos encontrar en la actualidad.

Usos del mármol travertino en la decoración

El mármol travertino es una roca sedimentaria compuesta principalmente por carbonato cálcico, que le proporciona su habitual color beige claro y la hace perfecta para la construcción y decoración, tanto de fachadas exteriores de grandes edificios como coquetos espacios de interior. Su resistencia es ideal para revestimiento de paredes, suelos y todo tipo de superficies, tanto en estilos rústicos como los más vanguardistas que podamos imaginar.

Características del mármol travertino

El travertino se emplea desde que tenemos memoria en la construcción de todo tipo de edificios públicos, desde palacios a basílicas, que a lo largo de la historia han embellecido sus fachadas con esta piedra natural formada a partir de la caliza sedimentaria. Entre sus características morfológicas podemos destacar su enorme resistencia y facilidad a la hora de tallarla, así como una superficie irregular con una enorme variedad de dibujos naturales distintos y curiosos veteados lleno de matices.

Por todo ello, el travertino es capaz de adaptarse sin problemas a los nuevos desafíos arquitectónicos y decorativos de nuestro tiempo. Un material que se integra a la perfección tanto en fachadas tradicionales como en interiores contemporáneos.

Los colores del mármol travertino

La gama de colores que posee el mármol travertino supone toda una oda a la belleza y nos transportan desde el esplendor de los monumentos de la época romana a las últimas tendencias constructivas de la actualidad. Podemos encontrar tonos delicados y suaves que contrastan con otros más intensos y potentes, con acabados pulidos que resaltan las propiedades de esta piedra natural y superficies regulares o más heterogéneas.

En cualquiera de sus variedades, el mármol travertino posee un encanto especial, capaz de cumplir con las más exigentes condiciones decorativas y alcanzar elevados niveles de elegancia.

Los acabados del mármol travertino

Esta piedra natural de gran belleza permite distintos acabados según las necesidades que tengamos. Uno de los más habituales es el pulido, posiblemente el más característico de todos, ya que consigue un efecto inimitable para reflejar la luz y los objetos de su alrededor. Por su parte, el travertino apomazado es la elección perfecta si queremos que la pieza forme parte del centro de atención de nuestra estancia, con una superficie lisa de gran personalidad.

El acabado envejecido se consigue mediante un tratamiento específico de la piedra, realzando sus características naturales, como por ejemplo sus vetas e imperfecciones y proporciona un carácter sin igual a cualquier especio de interior o exterior. Y por último tenemos el acabado en bruto, es decir, el travertino en su estado natural, respetando su color y texturas originales.