Características y tonalidades de las calizas y areniscas

Las calizas y areniscas están compuestas por rocas sedimentarias que destacan por su belleza y aspecto natural, por lo que desde la antigüedad hasta nuestros días han sido ampliamente utilizadas en la construcción y decoración arquitectónica. En la entrada de hoy vamos a hablar de los distintos colores de esta piedra natural y las cualidades únicas que poseen.

En la foto podemos ver un fenómeno natural que se produce en Turquía que produce gruesas capas blancas de piedra caliza y travertino que bajan en forma de cascadas por la ladera de la montaña, lo que da la sensación de estar ante una catarata congelada.

Características de las calizas y areniscas

Las calizas y areniscas se presentan en distintos tonos y poseen varios grados de porosidad, creando una enorme diferencia de matices en esta piedra natural. Otra de las características de este material es que es muy rico en fósiles animales y vegetales, que con el paso de las eras han cambiado por completo su aspecto y composición.

En realidad, las areniscas son un tipo de piedra caliza formadas a partir de la arena compactada con elementos como el carbonato cálcico u óxido de hierro que actúan a modo de cemento y le dan cohesión al conjunto. Esto a su vez, proporciona una enorme variedad de colores que se adaptan a la perfección a distintos ambientes decorativos.

En este sentido, las calizas y areniscas son muy apreciadas tanto en fachadas y revestimientos de exterior como en encimeras y suelos de interior. Destaca por su superficie antideslizante y su amplia tolerancia a los cambios de temperatura. En los últimos años, los avances tecnológicos permiten tratar estas rocas para potenciar aún más sus cualidades y convertirlas en una parte inseparable de tu casa.

Caliza y arenisca blanca

Los tonos blancos son capaces de llenar de luminosidad y amplitud cualquier espacio, son elegantes y muy vistosos. La caliza y arenisca blanca es homogénea, con un toque distinguido perfecto para fachadas que requieren de un acabado impecable. Su textura también es perfecta para todo tipo de pavimentos, tantos de interior como de exterior. De hecho, por sus propiedades antiadherentes es ampliamente usada en piscinas y escaleras.

Caliza y arenisca crema

Los colores crema nos trasladan directamente a ambientes desérticos dominados por el sol y la arena. Este tono de la piedra natural también proporciona una gran amplitud y luminosidad, pero al tacto su superficie es irregular, con grano grueso capaz de crear excitantes contrastes.

Por este motivo, la caliza y arenisca crema se utiliza sobre todo en fachadas donde puede exhibir sus vetas doradas que parecen abrazar los rayos de sol. Y sobre todo su calidez, con variaciones que van desde los amarillos a los anaranjados que evocan una puesta de sol y nos trasladan a paisajes mediterráneos o a inagotables desiertos.

Caliza y arenisca gris

Esta piedra natural destaca por su trazado regular y una superficie muy fina que puede envolver de serenidad y elegancia cualquier rincón de tu hogar. Destaca por su moteado oscuro y delicado, así como su aspecto sobrio, una opción con la que nunca podrás sentirte defraudado. Las calizas y areniscas grises son un símbolo de exclusividad y además de fachadas de edificios públicos las podemos encontrar en encimeras y pavimentos de interior.