Columnas de mármol: la exclusividad de la piedra natural

Las columnas son elementos arquitectónicos de primer orden y suelen adoptar un diseño cilíndrico o poligonal muy acusado, proporcionando una increíble vistosidad y elegancia a cualquier habitación o fachada. Estos componentes se llevan construyendo desde hace miles de años para recrear esa sensación de suntuosidad y no existe ningún elemento mejor para acompañarlas que el mármol. En la entrada de hoy os vamos a mostrar algunas curiosidades de su historia y os enseñaremos cómo se fabrican en la actualidad.

Las columnas en la historia

Desde la Edad del Hierro todas las grandes civilizaciones mediterráneas y orientales han empleado columnas como elemento sustentante y decorativo de sus construcciones. Una de las primeras muestras la encontramos en Egipto, donde hace más de 4.500 años Imhotep se inspiró en los haces de cañas para crear columnas en piedra, que serían la base de su arquitectura. Con posterioridad se introdujo el fuste cilíndrico y capitales adornados con motivos florales, lotos, palmeras o papiros.

Los persas hicieron algunas de las columnas más elaboradas del Mundo Antiguo, destacando las de Persépolis, que contaban con capiteles decorados con bustos de toros. La civilización grecorromana las empleó con asiduidad tanto en espacios de interior como de exterior, sobre todo en los pórticos, donde con el paso de los años se desarrollaron los órdenes clásicos arquitectónicos.

Estos elementos perdieron algo de peso durante la Edad Media, donde se abandonaron las formas clásicas en favor de diseños más flexibles, con capitales que mezclaban decoración floral o figurativa propias del Gótico y Románico. No obstante, las columnas volvieron con fuerza con la llegada del Renacimiento y se mantuvieron durante siglos adaptándose a los gustos del Barroco, Rococó y Neoclasicismo.

Finalmente, la Revolución industrial y sus edificios con nuevos materiales como el acero y el hormigón armado sustituyeron las columnas por vigas, que permitían cerramientos exteriores sin funciones estructurales. Es decir, fachadas sin pilares y totalmente acristaladas propias de las tendencias modernistas del Funcionalismo de estos últimos siglos.

¿Cómo se construyen las columnas de mármol?

La construcción de las columnas de mármol y otros materiales comienza de la misma manera, con un proceso de cortado de las piezas en bruto para conseguir las medidas finales especificadas por el cliente. Para ello se emplea un torno copiador, una herramienta especial que tiene como objetivo tornear el fuste de este elemento decorativo.

Es necesario seguir el patrón proporcionado por una plantilla previamente diseñada, que facilitará la tarea del torno de dar forma y tamaño a la futura pieza de la columna. Estas plantillas pueden seguir cualquiera de los cánones clásicos o bien estar personalizadas según los criterios y gustos del comprador, por lo que se pueden conseguir diseños totalmente exclusivos.

Las columnas se construyen a partir de varios “discos” superpuestos, por lo que una vez que las piezas han sido construidas según el patrón es necesario montarlas y eliminar las marcas de las juntas, un toque final que debe ser llevado a cabo por profesionales expertos. En el caso de incluir un capitel elaborado, como en el orden corintio, se pueden confeccionar moldes de