Cómo colocar la piedra natural

Para colocar elementos de piedra natural es necesario seguir una serie de pasos, ya que de lo contrario no podríamos garantizar la correcta adhesión del material a la superficie. En la entrada de hoy vamos a hablar en profundidad de este tema y os mostraremos algunos consejos que os harán la vida mucho más fácil.

¿Qué voy a necesitar?

Antes de entrar en faena vamos a enumerar las herramientas necesarias para colocar la piedra natural en paredes o suelos. Nos hará falta un lápiz, metro, plomada y taladro. Un nivel de burbuja, una maza de goma, llana dentada y de goma, aplanador diamantado y una mesa de corte con agua o bien radial con disco. Cuando llegue la hora de instalar las baldosas necesitaremos además crucetas, un mortero de juntas y adhesivo especial. También sería muy recomendable contar con gafas de protección y guantes.

Eligiendo la piedra natural

Una vez determinados los metros de superficie que vamos a cubrir, tenemos que adquirir la piedra natural que más encaje con nuestro estilo y preferencias. Es muy recomendable que midas bien para luego no llevarte sorpresas. Un buen consejo es que siempre compres entre un 10% y un 15% más del material que inicialmente necesitas, para que así puedas hacer frente a las pérdidas debidas por el recorte de las piezas.

Preparando la superficie

Lo ideal es que la superficie sobre la que trabajemos sea plana, resistente y sin elementos sueltos. Hay que rellenar las grietas con cemento para juntas y eliminar el sobrante una vez seco. Si presenta aceite, manchas de pintura o similar es necesario limpiarlo antes de colocar las piedras, o bien retirar el re vestimento anterior por completo. Sea como sea, es esencial que la instalación se efectúe sobre una superficie seca si queremos que dure en el tiempo.

Preparando el material

Pasemos ahora a la preparación del material. En este caso es buena idea combinar las baldosas de distinta cajas o lotes para así lograr una mejor distribución de matices y tonos. Una vez seleccionadas, limpiamos con cuidado el reverso de las mismas para acabar con cualquier suciedad o resto de polvo que tengan. Para ello solo hay que emplear agua limpia.

Instalando la piedra natural

Cuando todo está preparado procedemos a instalar la piedra natural con ayuda de un pegamento especial conocido como cemento-cola flexible de altas prestaciones, siguiendo siempre las instrucciones del fabricante. Posteriormente, aplicamos el adhesivo con llana dentada en doble encolado, lo extendemos con cuidado tanto sobre la superficie como en la parte posterior de la baldosa.

Hay que dejar una pequeña junta que absorba las dilataciones que pueden producir las piedras, la superficie y los pegamentos utilizados. Es importante sellarla con un producto adecuado para ello, ya que de esta forma evitamos que entre humedad que podría afectar a su adherencia.

En recubrimientos exteriores puede que el pegamento no proporcione un agarre total. En estos casos hay que incorporar unos anclajes mecánicos cuyas características dependen del tipo de material que estamos utilizando.