Cómo eliminar las manchas complicadas de la piedra natural

Las superficies de piedra natural que están instaladas en exteriores sufren constantemente las agresiones externas, como es el caso de las terrazas o las barbacoas. En este sentido, la humedad, la contaminación y otros factores ambientales pueden provocar manchas que perjudican el aspecto de este material. Y esto sin contar con los accidentes que se cometen al verter por ejemplo aceite u otro tipo de grasa encima. En la entrada de hoy vamos a hablar sobre las manchas más complicadas que puedes encontrar y las mejores soluciones que existen para ellas.

Manchas durante la instalación

A veces, durante el propio proceso de instalación tenemos el origen de algunos de los problemas más complicados de tratar. Nos estamos refiriendo a los restos de mortero, que si no se extraen a tiempo pueden quedarse incrustados en la superficie. Llegados a este punto, pueden resultar casi imposibles de eliminar, sobre todo si se ha empleado algún tipo de mezcla modificada con polímeros.

En el mercado existen productos de limpieza que están específicamente diseñados para esta tarea y que son bastante eficaces a la hora de extraer derivados del cemento. No obstante, la mejor solución pasa por realizar una limpieza en profundidad justo después de la finalización de la obra, donde además podemos usar una serie de impregnaciones para proteger la piedra natural y simplificar en gran medida las tareas posteriores de mantenimiento.

Este método también previene que el material entre en contacto con elementos orgánicos que podrían penetrar en su interior, provocando la decoloración de la piedra natural. En este sentido, hay que tener mucho cuidado con las manchas causadas por el café, hojas, especias y taninos de origen vegetal, cuyas consecuencias son en ocasiones casi imposibles de reparar.

Tipos de impregnación

En la actualidad podemos distinguir entre 4 tipos de agentes impregnantes: los que están diseñados para prevenir el agua y la suciedad, los que protegen del aceite y otras grasas, los que intensifican o no el color y los que tienen una base solvente o con agua. ¿Cuál elegir? La impregnación adecuada depende de las necesidades de cada proyecto. Por ejemplo, las fachadas que solo deben soportar el viento y la lluvia quedarán perfectamente preservadas con productos contra el agua y la suciedad.

Si la superficie de piedra natural está expuesta a mucho tráfico de personas y todo tipo de manchas, como por ejemplo en un restaurante, habrá que utilizar repelentes del aceite, grasas y suciedad orgánica en general. En el caso de que la piedra haya perdido el brillo se pueden usar impregnantes para devolverle el color, que le proporcionarán un aspecto húmedo de manera permanente.

Consejos para cuidar la piedra natural

Para no reducir la vida útil de la capa que protege la piedra natural es necesario limpiarla de manera regular con elementos que no incluyan ácidos, lejía y fosfatos. Aunque existen muchos motivos por los que puede surgir las manchas, es recomendable seguir el siguiente método de mantenimiento: proteger las caras posteriores con recubrimientos contra la humedad, eliminar toda la suciedad de obra justo al finalizar la misma con productos especiales y asegurar la superficie del material frente a las agresiones del clima y otras sustancias externas.