Consejos de limpieza para la piedra natural

Los mármoles, cuarcitas y otros tipos de piedras naturales son muy resistentes y duraderos. Y al contrario de lo que alguna gente piensa, tanto su limpieza como mantenimiento son fáciles, cómodos y nos llevarán poco tiempo. Aunque tener un suelo, encimera o baño de piedra natural no implica una mayor complejidad, sí que es necesario que aprendamos las técnicas para protegerlos convenientemente y así poder disfrutar de su hermoso diseño durante mucho tiempo.

Los distintos tipos de acabados

Para comenzar, hay que tener en cuenta el acabado de nuestro mármol o cuarcita, ya que no todas las superficies se limpian de la misma forma. Por ejemplo, si se trata de mármol muy brillante su acabado posiblemente sea pulido. Por el contario, las piedras lisas y satinadas, que reflejan poca luz, suelen tener un acabado mate, mientras que las satinadas rugosas lo poseen flameado.

Pues bien, teniendo en cuenta el tipo de acabado de tu piedra natural, te vamos a mostrar una serie de consejos que te ayudarán a mantenerla a la perfección, prácticamente como el primer día.

Sella la superficie

Aunque en principio parezca un trabajo costoso, sellar las paredes y suelos de mármol te va a permitir protegerlo y limpiarlo con total facilidad. Por lo tanto, es buena idea dedicar un poco de tiempo a esta tarea y posteriormente ahorrarnos un montón de esfuerzo.

Cuidado con los ácidos

En la cocina existen muchos elementos con propiedades ácidas que pueden poner en riesgo la integridad de las superficies de mármol o cuarcita. En este sentido, si se derrama en tu encimera zumo, vino, refresco o café, te aconsejamos que lo limpies cuanto antes, ya que estos líquidos pueden corroer la piedra natural y dejar manchas muy complicadas de eliminar. Por ello, no escatimes en usar posavasos y demás para evitar los cercos que pueden dejar estas bebidas.

Usa productos adecuados

Usa siempre productos de limpieza específicos para piedras naturales y jamás utilices elementos que contengan químicos y ácidos. Los limpiadores abrasivos compuestos por cítricos o vinagres son altamente corrosivos y muy perjudiciales para las superficies de cuarcita o mármol.

El mejor método

Para limpiar la piedra natural, ya sea granito, mármol, arenisca o pizarra debemos usar agua mezclada con un jabón con pH neutro, como por ejemplo el del lavavajillas. También podemos combinar el agua con un poco de lejía o amoniaco, ya que al tratarse de una base y no un ácido daña menos la piedra. Lo que no debemos hacer en ningún caso es mezclar la lejía y el amoniaco, ya que los vapores son perjudiciales para la salud.

Si todo falla

Si sigues adecuadamente estos consejos no deberías tener problemas para proteger eficazmente tus superficies de piedra natural, permitiendo que luzcan con toda su belleza. No obstante, si estos consejos no fueran suficientes para eliminar las manchas, entonces no te quedaría más remedio que recurrir a algún producto de limpieza industrial muy específico, que por norma general ha de ser manejado por personal cualificado.