Consejos para conservar las fachadas de piedra natural

Las fachadas de piedra natural son famosas por su durabilidad y resistencia, de hecho pueden permanecer décadas en perfecto estado si llevamos a cabo pequeñas tareas de mantenimiento cada cierto tiempo. De esta forma, su superficie podrá soportar mejor las inclemencias climatológicas y conservará todo su esplendor. En la entrada de hoy os vamos a mostrar una serie de consejos para que vuestras fachadas de piedra natural luzcan como el primer día.

Nunca uses productos químicos

Este consejo te vale para cualquier elemento de piedra natural que tengas en tu hogar. Aléjate de productos de limpieza que contienen entre sus ingredientes sustancias químicas y corrosivas, ya que estos componentes son demasiado agresivos y pueden dañar la superficie de la piedra. Esto es algo que debemos evitar, ya que perderá el brillo de forma permanente. La mejor opción es utilizar productos de limpieza especialmente diseñados para el tipo de piedra natural, como por ejemplo granito o mármol, o bien utilizar ingredientes naturales que no perjudiquen estos materiales.

Cuidado con la humedad

Unos de los principales enemigos de las fachadas exteriores es la acumulación de la humedad, que con el paso del tiempo provoca problemas muy graves en la piedra natural. El primero de ellos es la aparición de vegetación salvaje, que puede ocultar, manchar y en el peor de los casos romper los revestimientos de piedra. Y el segundo tiene relación con el óxido, que también ocasiona grandes desperfectos especialmente en materiales que son vulnerables a los ácidos.

Para prevenir la aparición de plantas es indispensable limpiar las fachadas periódicamente con productos de tipo alcalino con altos niveles de cloro activo. Mientras que para combatir el óxido, lo mejor es eliminarlo en cuanto detectemos su presencia con limpiadores especialmente diseñados para este problema.

Recubrimientos especializados de piedra natural

Una de las mejores maneras que tenemos de evitar la aparición de la humedad y el óxido es utilizar recubrimientos especiales antes de la instalación de la fachada de piedra natural. De esta manera, evitamos que la superficie esté en contacto directo con el suelo u otras fuentes de suciedad. Se trata de la mejor solución a largo plazo, ya que podremos olvidarnos de todo tipo de problemas durante años.

Ten en cuenta el clima

Es fundamental tener en cuenta el clima que habitualmente hay en tu hogar, ya que en ocasiones nos centramos en las propiedades de la piedra sin tener en cuenta la importancia del entorno donde estará. En este sentido, aunque las fachadas sean muy resistentes a los rigores climatológicos esto no significa que no les afecte.

Por ejemplo, para lugares soleados durante buena parte del año y con poca presencia de lluvia nuestra principal preocupación será elegir una piedra natural que no cambie de tonalidad por su exposición al sol. Mientras que, si vivimos en una casa con frecuentes lluvias y nevadas debemos elegir una que sea especialmente resistente al frio y tratarla cada cierto tiempo para prolongar su vida útil.