Cuida el medio ambiente con la piedra natural

La protección del medio ambiente es un tema que preocupa cada vez más en la actualidad y motivos no faltan para ello. Al aumento de la contaminación tenemos que sumar la destrucción de los espacios naturales y el progresivo calentamiento a nivel global. Todo esto ha acelerado el deterioro del planeta y nos ha permitido tomar consciencia de la necesidad de preservar nuestro mundo, para que así puedan disfrutarlo las generaciones futuras.

¿Cómo hacer sostenible la arquitectura?

En este sentido, la tendencia en arquitectura y decoración es crear materiales y técnicas que además de bellos y duraderos sean respetuosos con la naturaleza. Y por ello, en la entrada de hoy vamos a hablar de unas de las mejores soluciones que existen para este problema: la piedra natural, que además de ayudar a proteger el medio nos permite darle un aspecto sofisticado a cualquier acabado.

La piedra natural es un material 100% sostenible

La piedra natural tiene múltiples aplicaciones y es muy cómoda de instalar. Igualmente, el sistema de obtención y procesado de los materiales no produce apenas contaminación, por lo que podemos estar totalmente seguros de que se trata de un producto 100% sostenible, cosa de lo que no pueden presumir otros materiales que se usan hoy en día. Tampoco producen un gran impacto en las canteras, ya que obtienen directamente de la naturaleza sin necesidad de introducir maquinaria compleja o medios que podrían afectar al ecosistema.

Ahorra energía gracias a su efecto aislante

Además, la piedra natural posee un efecto aislante que nos permite ahorrar una cantidad considerable en facturas, algo que además de afectar a nuestro bolsillo nos permite un consumo más responsable y en sintonía con el medio. Es frecuente que los sistemas de calefacción y aire acondicionado se utilicen indiscriminadamente en muchos hogares. Ahora imaginemos esas miles de casas usando fachadas y revestimientos de piedra natural y todos los recursos que podríamos ahorrar cada año.

Las paredes y suelos de piedra natural no solo ayudan a conservar mejor el calor en invierno sino que permiten unos veranos más alegres y frescos. Esto no quiere decir que no vayamos a encender nunca el sistema de climatización, pero reduciremos su uso de manera considerable y de esta forma contaminaremos menos.

La piedra natural dura más que otros materiales

A la hora de elegir el material para nuestra decoración de exterior tenemos que tener en cuenta muchos aspectos. Entre ellos, la durabilidad suele estar entre las primeras opciones, ya que es necesario que la fachada pueda aguantar las inclemencias del tiempo y el desgaste por su exposición constante al sol, el polvo y la humedad. La piedra natural puede soportar sin problemas los rigores atmosféricos y los cambios bruscos de temperatura, por lo que tienen una vida útil que puede llegar a alcanzar varias décadas.

Además, apenas necesita tareas de mantenimiento, al contrario que otros materiales que requieren productos de limpieza específicos y una atención constante. Estos productos pueden contener componentes químicos que perjudican notablemente el entorno, por lo que estaríamos evitando la contaminación adicional.