Los suelos de piedra natural

La piedra natural es posiblemente el material más recomendable para construir suelos de gran belleza, cómodos de limpiar, antideslizantes y de gran durabilidad. Usados en todo tipo de pavimentos proporcionan unos excelentes resultados y ayudan a crear acogedores ambientes de aire cálido, que son muy adecuados para la decoración rústica tanto de interior como de exterior.

Consejos para elegir tu suelo de piedra natural

¿Qué debemos hacer para elegir el suelo que se adapte mejor a nuestras necesidades? A la hora de elegir el mejor pavimento de piedra natural tenemos que tener en cuenta el tipo de espacio. En este sentido, las texturas naturales se utilizan indistintamente en interiores y exteriores, ya que poseen una gran belleza y son fáciles de mantener.

Existen otras variedades, como la piedra natural envejecida a través de una técnica de desgaste que simula el efecto del paso del tiempo. O la piedra escafilada, a la que le hacen saltar fragmentos mediante una serie de golpes que le dan una apariencia rústica perfecta para este tipo de pavimentos.

Y por último, podemos hablar de la textura flameada, que se consigue aplicando directamente una llama a altas temperaturas sobre la superficie de la piedra. Esto produce un efecto de vitrificado muy particular y otorga al material mayor dureza.

Entre las piedras naturales más habituales en los pavimentos encontramos las areniscas, las calizas, la cuarcita, las antracitas, la pizarra y los basaltos. Proporcionan un aspecto impecable en los entornos rústicos y son excelentes aislantes térmicos.

Las areniscas

Las areniscas son usadas con frecuencia en pavimentos rústicos de interior y exterior, especialmente en lugares muy húmedos. Es un material muy apreciado por la belleza de sus vetas, su textura ligeramente arenosa y su escasa rugosidad.

La cuarcita

La cuarcita posee gran dureza, escasa absorción a los líquidos y una enorme resistencia a los cambios climáticos. Su textura puede ser lisa o ligeramente rugosa, ideal para suelos de piedra natural y otros elementos rústicos de exterior como jardines y terrazas.

Calizas y antracitas

Las calizas y antracitas presentan una amplia variedad de tonalidades distintas, desde los grises a los negros, producto de la presencia de restos orgánicos en grandes cantidades.

La pizarra

Se trata de piedras duras y compactas formadas por finos granos. Su color varía entre los grises más o menos claros a los verdes, marrones, morados o negros, con brillos opacos y satinados. Se pueden cortar en láminas muy finas de gran durabilidad, versatilidad e impermeabilidad. Excelentes para todo tipo de pavimentos por sus características aislantes y resistencia a los cambios de temperatura.

Los basaltos

Los basaltos son piedras extremadamente duras y sin apenas brillo, que tienen como principal característica su resistencia al desgaste por las inclemencias del tiempo. Debido a esto, se utilizan sobre todo en suelos de exterior.

Las piedras naturales te ofrecen la mejor relación calidad – precio que puedes encontrar en el mercado, con unas características estéticas que las hacen muy adecuadas para crear pavimentos de cualquier estilo arquitectónico, tanto de interior como de exterior.