Materiales de los revestimientos de piedra natural

La piedra natural es un material muy adecuado para usar como revestimiento de todo tipo de superficies, tanto en interior como en exterior. Esto es debido a su calidad, bajo coste de mantenimiento y enorme vida útil, que la convierte en un elemento ideal para cubrir paredes y suelos. En la entrada de hoy vamos a hablar más en profundidad de este tema y os mostraremos algunos ejemplos de los tipos de piedra que son más habituales en la decoración.

Características de la piedra natural

Entre las características más apreciadas de la piedra natural podemos destacar su escasa porosidad, por lo que aguanta sin problemas en exteriores con un alto índice de humedad. Además, presentan una alta resistencia a la compresión producida por las diferencias de temperatura y al deterioro habitual del día a día. Por todo ello, los revestimientos de este material son una excelente opción para cualquier hogar.

Materiales más usados en los revestimientos

Entre los materiales empleados en los revestimientos en piedra natural podemos destacar las cuarcitas, calizas, basaltos, pizarras y areniscas.

Las baldosas de pizarra, por ejemplo, poseen una enorme dureza, baja absorción al agua y son perfectas para revestimientos de exterior. Están disponibles en una gama de tonos que van del negro al dorado, pasando por una serie de tonos grises, azulados o rojizos. Con este tipo de piedra obtendrás unos resultados impecables y muy bellos desde el punto de vista estético.

Por otro lado tenemos las baldosas de basalto, que también son muy adecuadas para revestimientos a la intemperie. Son bien conocidas por su elegante color negro, que combinan a la perfección con la mayoría de los entornos de una vivienda. Además, son extraordinariamente resistentes y poseen propiedades aislantes, lo que las convierte en un material óptimo para suelos y muros sometidos a mucho desgaste.

Otra opción son las baldosas de piedra arenisca, de gran durabilidad, resistencia e impecable apariencia. Posiblemente sea las que más posibilidades decorativas ofrece con sus acabados en wengé o teka, que te permite crear espacios totalmente personalizados, originales y modernos. Dentro de esta categoría de las areniscas encontramos las baldosas de cuarzoarenita, con un acabado natural en tonos cremas que llenarán de luminosidad cualquier estancia y son muy recomendables para revestimientos de interior y exterior.

La piedra caliza es un material elegante y poroso. Sus baldosas se usan indistintamente para recubrir muros y suelos y son muy apreciadas por sus usos estéticos. Con este tipo de piedra podemos crear revestimientos de un corte más contemporáneo que encajan a la perfección con piscinas, jardines y en general todas las zonas cercanas al agua, ya que posee un rápido secado. Es capaz de crear espacios cálidos y en conjunción con otros tonos puede embellecer en gran medida una habitación.

Y por último, vamos a hablar de las baldosas de cuarcita, que se emplean sobre todo en trabajos de exterior debido a su enorme adaptabilidad a los cambios de temperatura. Poseen un aspecto noble, gran durabilidad y escasa absorción a los líquidos, por lo que se pueden instalarse sin problemas en lugares de tránsito intenso. En su estado natural presentan una textura lisa o levemente rugosa, con una amplia variedad de colores a elegir desde los más claros y luminosos a los oscuros.