Muros de piedra natural para interior y exterior

En la entrada de hoy vamos a hablar de los muros de piedra natural, que suponen una elección muy adecuada a la par que económica para delimitar todo tipo de espacios y estructuras. Se trata de elementos resistentes y duraderos, estéticamente muy bellos y que pueden limpiarse y mantenerse sin apenas esfuerzo.

Fabricación en seco

Quizás una de sus principales ventajas sea que pueden fabricarse en seco, es decir, sin usar cemento o argamasa que sujete las piezas entre sí. Para realizar un muro de piedra natural en seco hay que seguir una serie de limitaciones constructivas, como por ejemplo no superar los 90 centímetros de alto para así evitar desprendimientos.

Grandes posibilidades estéticas

Existen muchos tipos de piedra natural, como las calizas, el granito, la pizarra o la arenisca, que ofrecen una enorme variedad de combinaciones distintas en el tamaño y tonalidad de los muros. Un buen consejo para conseguir efectos interesantes es mezclar piezas más grandes con otras más pequeñas, algo que proporciona un toque rústico que encaja a la perfección con arquitecturas tradicionales o más modernistas.

Muros de piedra en exteriores

Uno de los usos más extendidos para la piedra natural en exteriores lo encontramos en la decoración de los jardines. Para empezar, ayudan a que el terreno quede más firme, equilibrando los posibles desniveles y delimitando eficazmente distintas zonas, por ejemplo si queremos emplear varios tipos de plantas.

Usados como muros de contención, la piedra natural ayuda a prevenir al erosión y crea espacios perfectos para la siembra, drenando al mismo tiempo el exceso de agua que puede haber en el suelo de los jardines. También son muy adecuados para patios abiertos, consiguiendo privacidad y un acabo elegante y sutil.

La arenisca es una opción muy buena para estos muros exteriores, disponible en colores blanquecinos, amarillentos o rosados, aunque también podemos usarla para revestir paredes hechas con otros materiales menos vistosos, tales como el ladrillo o el cemento.

Muros de piedra en interiores

La piedra natural también es muy adecuada para muros de interior, como por ejemplo el recibidor, las paredes del salón o los pasillos, aportando un toque de color distinto y mucha personalidad. Además de una función visual, los muros de piedra en interiores también son muy recomendables para mejorar el aislamiento térmico de una vivienda, ayudando a que nuestro hogar sea más acogedor si cabe.

Instalación de los paneles interiores

Estos elementos pueden instalarse de igual forma que la mampostería tradicional, lo cual hace necesario la intervención de un profesional experto en su colocación. Sin embargo, existen paneles para interiores que se instalan cómoda y fácilmente, podrás hacerlo con tus propias manos sin problemas y ahorrarás tanto en dinero como en tiempo.

Están formados por tacos de piedra natural pegados a una base de cemento reforzado, con diseños muy llamativos que darán un toque personal al salón y resto de habitaciones. Su adhesión es perfecta y poseen una vida útil mayor que otro tipo de revestimientos similares.

Aquí tienes un artículo muy interesante para que veas algunos ejemplos.