Piedra natural y madera: la combinación perfecta

Siempre que hablamos de tendencias nos encontramos con dos elementos recurrentes. Uno de ellos es la piedra natural, elegante, resistente y capaz de mantener su aspecto original durante mucho tiempo. El otro es la madera, que nos evoca a la madre naturaleza y proporciona un aire a la vez rústico y sofisticado en nuestros hogares. En la entrada de hoy vamos a hablar del reencuentro de estas dos tendencias decorativas.

Una combinación perfecta

La piedra natural y la madera son capaces de resaltar las cualidades del otro. La piedra se considera un elemento frío y de cierta opulencia, aunque en los últimos años se ha reinventado a sí misma, pasando de tener un uso estrictamente decorativo y algo recargado para convertirse en una tendencia, capaz de otorgar una enorme luminosidad en cualquier espacio. Una de las piedras naturales más eficaces para conseguir este objetivo es el mármol con fondo blanco, que tradicionalmente se ha usado en todo tipo de baños y cocinas, imponiéndose por su belleza, durabilidad y escaso mantenimiento.

La madera es un contrapunto ideal para la piedra, proporcionando un toque natural y cálido en tu casa u oficina. Se encuentra en distintos acabados que encajan a la perfección con cualquier estilo ornamental, como pulidos y satinados. Aunque también la puedes adquirir en su forma natural, con sus típicas texturas rústicas. Desde líneas simples a otras más complejas, con tonalidades claras provenientes del roble, haya u olmo. La madera se ha convertido en la actualidad en un clásico que se reinventa cada temporada, tanto en espacios de interior como de exterior, en pavimentos, muebles, accesorios y todo tipo de revestimientos.

Cuando dos tendencias coinciden

Por separado, la madera y la piedra natural son dos joyas para cualquier diseñador, pero cuando se combinan podríamos decir que se produce el matrimonio perfecto, ya que las cualidades de ambos materiales se complementan. En este sentido, la calidez del primero contrasta con la frialdad de la piedra y se consigue una iluminación que es casi imposible de obtener con otros materiales, creando espacios de relajación visual y singular belleza.

Baños y cocinas

Aunque su uso está extendido a todas las partes de una casa u oficina, posiblemente donde más éxito tiene es en nuestras cocinas y baños. En este ámbito la piedra natural proporciona un toque de seriedad y elegancia a los muebles y suelos, como encimeras y otros revestimientos. Por su parte, la madera le da ese contrapunto de calidez y aunque su presencia es notable en pavimentos, donde más profusión tiene es en el mobiliario.

Jugando con los tonos

Gracias a estos dos elementos tendrás la oportunidad de jugar con una amplia gama de colores, texturas y formas que son tendencia en este año. Dónde uno no puede llegar lo consigue el otro, sobrepasando las limitaciones individuales y proporcionando multitud de variantes posibles. La piedra natural es un material de total confianza, duradero, resistente y muy cómodo de limpiar. Tanto para espacios de exterior como de interior, supone la elección ideal para conseguir un resultado elegante e innovador.

Foto: Pedro Quintela vía Idesignarch