¿Por qué utilizar la piedra natural?

La piedra es un producto natural que se integra en el medio ambiente sin perjudicarlo. Desde hace siglos se utiliza para la construcción y la calidad de este material ha quedado más que probada, destacando por su enorme belleza, resistencia y durabilidad. Además, es muy fácil de limpiar, con lo que no tendremos que perder nuestro tiempo y dinero en tediosas tareas de mantenimiento. En la entrada de hoy os vamos a dar motivos de sobra para que os decantéis por la piedra natural para vuestra casa u oficina.

La calidad al mejor precio

La piedra natural es muy fácil de obtener y su proceso no es contaminante. Esto explica su precio tan competitivo respecto a otros productos sintéticos, que no poseen la belleza, historia y elegancia del mármol, el granito o la caliza. Este material se asocia al lujo en prácticamente todas las partes del mundo y proporcionará a tu hogar un toque de distinción sin igual. Incluso si tu presupuesto es limitado podrás encontrar piedras muy asequibles y que son de primera calidad. Es casi imposible encontrar una alternativa que sea mejor y más barata.

La piedra natural adecuada para ti

A la hora de elegir la piedra natural deberías tener en cuenta factores como por ejemplo el clima dónde vives, si será extremo con oscilaciones de frío o calor, húmedo o seco. Esto es esencial si se trata por ejemplo de suelos o revestimientos de exterior, ya que no todas las piedras se adaptan por igual a los distintos ambientes. En el caso de elementos de interior tendrás que atender a otros criterios, como por ejemplo que tenga propiedades antideslizantes si queremos usarla como pavimento. Y si hablamos de muebles para baños, lo que priorizaremos son los materiales resistentes al agua y la humedad, como es el caso del mármol.

Una gama de colores infinita

Ningún material te va a permitir jugar con tal cantidad de tonos, veteados y formas distintas, desde los blancos más puros y celestiales hasta los negros más intensos y elegantes. El espectro de colores es prácticamente infinito y las combinaciones permiten que la piedra natural encaje a la perfección en estilos tradicionales y vanguardistas. Esto es posible gracias a la formación geológica de este material, que dura cientos de millones de años y es única dependiendo de la geografía donde se extrae la piedra.

Las piedras naturales más famosas

La diferencia entre una piedra natural y otra está en este proceso de formación que hemos mencionado anteriormente, que da lugar a las variedades que conocemos actualmente. En este sentido tenemos el granito, que es una roca de origen ígneo que se caracteriza por su alta durabilidad. O el mármol, una metamórfica no foliada que tiene su origen en la caliza recristalizada y es uno de los materiales que más se asocian con la suntuosidad. También tenemos las areniscas, piedras sedimentarias compuestas por minerales del tamaño de un grano de arena. Y por último hablaremos de la pizarra, una roca metamórfica homogénea foliada formada por ceniza volcánica que es muy habitual en techos y revestimientos de exterior.