Texturas irregulares de la Piedra Natural

Últimamente los locales de moda, así como las zonas de más actividad, están repletas de lo que se llama el estilo nonchalant, que poco a poco se impone sobre los espacios urbanos y también sobre las propias personas. En el mundo de lo fashion podemos observar la tendencia a anteponer la comodidad a la extravagancia, con peinados y conjuntos fáciles de vestir y perfectos para el día a día.

Se trata de un toque más “sporty” que ha traspasado sus fronteras iniciales y se ha trasladado a otros ámbitos, como por ejemplo la decoración de interior. Llegados a este punto es inevitable que surja la pregunta: ¿Qué hacer para que nuestros espacios luzcan despreocupados y sin complicaciones? En la entrada de hoy te vamos a mostrar cómo lograr este efecto en distintas superficies y materiales.

La importancia de las texturas

Para conseguir nuestro objetivo tenemos muchos recursos a nuestra disposición. Sin embargo, posiblemente lo más importante de todo sean las texturas, ya que si las combinamos bien podemos conseguir efectos increíbles. Lo mejor de todo es que podemos jugar con ellas en prácticamente cualquier parte de nuestro hogar, desde el suelo a los techos, pasando por las paredes y muebles.

Un estilo desenfadado

¡Empezamos! Hay muchas formas de conseguir ese toque sporty o desenfadado en nuestra casa, pero un excelente punto de partida lo encontramos en las superficies mates. De hecho, si te fijas en los elementos urbanos, incluso los suelos de cemento pulido son capaces de otorgar un aspecto cálido. Industrial sin duda, pero con una enorme claridad. Pero el cemento no resiste la comparación con la piedra natural, que es la elección perfecta sin necesidad de modificar nada.

La piedra natural otorga a cualquier estancia una sensación orgánica, ya sea en modo de baldosas, revestimientos u otros elementos. No es necesario pulirlas, ya que sus propias irregularidades nos van a dar todos los matices y contrastes que necesitamos. Además de aumentar la luminosidad proporciona un aire de calma y nos pone en contacto directo con la naturaleza, con estilos que van desde los más rústicos y tradicionales hasta las más innovadoras vanguardias.

Paredes

Las paredes son un elemento esencial en la decoración. Y la tendencia actual marca que los ladrillos queden al aire o las superficies aparezcan rascadas o deslucidas. Esto es una auténtica mina para nuestro propósito, ya que en ocasiones esconden diversas tonalidades que permiten mezclar colores. Y con el paso de los años, se homogeneizarán dando un aspecto totalmente “casual” a nuestra decoración arquitectónica.

Techos

Por su parte, en los techos observamos lo que le se denomina “desenterrar hacia arriba”. ¿Qué quiere decir esto? Pues que si había vigas, por ejemplo, hemos de dejarlas a la vista. Lo mismo para otros elementos que en principio nos podían echar para atrás, como los tubos de ventilación. En este último caso, puedes jugar con el cableado de las lámparas para lograr un efecto más industrial pero igualmente descuidado.

Muebles

Y por último, vamos a hablar del mobiliario. Si quieres conseguir ese toque de “no he pensado mucho en él” los muebles de madera son tu mejor opción. Sobre todo esos que no tienen proporciones geométricas exactas sino que siguen el contorno de propio árbol del que fueron creados. Esto también se consigue con barras de bar de piedra natural, que parecen sacadas a la fuerza de la cantera y que solo se pulen en su parte superior para poder apoyar los codos.